31 agosto, 2014

¿Qué hacer con mis libros, discos y DVDs?

Si vienes buscando una respuesta a lo que hacer con tus libros, tu colección de vinilos o con tu colección de películas en dvd, no tengo una respuesta. Soy yo quién la busca. Así que te pido tu ayuda.


No son pcoos a los que le asalta la duda sobre qué hacer con sus colecciones de libros y discos.
Soy muy poco aficionado a desnudarme en un post, pero hoy voy a escribir uno más personal.

Tengo un dilema. En ocasiones me agobia ver el espacio que me ocupan los casi 600 libros que tengo en seis bibliotecas/estanterías, en mesas de noche, cajas y por cualquier lugar de la casa. Me pregunto si alguna vez los leeré todos o si releeré alguno. Pero creo tener la respuesta: jamás tendré tiempo y no me gusta releer lo leído. Y tomo mi mi e-reder y veo que en pocos centímetros (apenas quince) tengo casi la misma cantidad de novelas, sin polvo y perfectamente ordenadas y me replanteo muchas cosas. Me viene a la mente una amiga que cuando terminaba de leer un libro, le hubiese costado lo que fuera, lo dejaba en el mismo lugar que lo finalizó. Podía ser una cafetería, un parque, el autobús... Decía que ya lo había hecho suyo e interiorizado. Que sabía que no lo volvería a releer.

Una de las diferentes bibliotecas
que habitan mi casa.

Luego me dirijo a mi colección de vinilos. Tengo aproximadamente quinientos. Estoy muy orgulloso de ella. Contiene discos muy antiguos, verdaderas joyas que me han ido regalando. Algunos de 1.952, de todos los géneros. Hace años que no los escucho, pero “mola” cada cierto tiempo volver a sacarlos de su carátula, poner la aguja sobre ellos y quedarte embobado mirando como giran y salen de ellos por arte de magia música. Eso sí, con los defectos del sistema y del paso de tiempo. Pero al cabo de los minutos te das cuenta que cambiar de tema o de disco es un “trabajo” y localizar una canción aún más. Sobre todo si a tu lado tienes tu Iphone, y con éste una aplicación como Napster (es la que yo uso, me la regalaron en una oferta) o cualquier otra plataforma de música en streaming como Deezer o Spotify. Plataformas que contienen toda la música de mi colección de vinilos y millones de temas más. Con un buscador fantástico que en décimas de segundos hace que suene el tema que quieres y con calidad digital, sin los habituales crujidos de los vinilos. Y si tienes el Iphone conectado a tu equipo Hi-Fi por medio de Bluetooth ya eres una especie de semidiós, controlando el mundo con un dedo sin moverte.

Colección de vinilos,
en varios muebles.
Muchos con más de 50 años.

Pero si estoy orgulloso de mi colección de vinilos, no menos de mi videoteca. No la tengo contabilizada pues suelo regalar muchos títulos. Creo que tengo aproximadamente entre 400 y 500, la mayoría aun sin abrir. No sé por qué la tengo y casi ni como se ha ido formando. La mayor parte de los títulos excepto alguno de mis favoritos: CasaBlanca, BenHur, La Vida es Bella, las películas del director coreano Kim Ki-duk, de Woody Allen, etc. que he comprado, el resto me los han regalado. Creo que es como una especie de deseo de posesión, me gusta atesorar los clásicos. Pero cuando analizo lo que ocupa y me deprime. Enciendo mi SmartTv y ahí está Yomvi, Wuaki y otras plataformas con todas las películas a la distancia de un solo click y con tarifa plana, puedo ver cine hasta morir y todo perfectamente clasificado, pudiendo hacer lista de favoritas y pudiendo dejar una película a medias, que cuando vuelva a visionarla empezará en el mismo punto que la dejé. Pero lo extraño es que nunca me siento a ver ninguna. Prefiero ir al cine. El cine en gran pantalla. Aunque si quieres ver cine de estremo de forma on-line también es posible en una nueva plataforma de cine bajo demanda, CineOnline.

Mi videoteca. Nació de la nada.
Cientos de DVDs sin abrir.


Y ahora vuelvo con la pregunta: 

¿Qué hago con mis libros, discos y DVDs?

En mi e-reder tengo casi
los mismos libros que en papel,
pero clasificados y sin polvo.



Actuando de forma práctica y fría tendría que deshacerme de ellos de forma inmediata. No tiene sentido el espacio que ocupan estando todo en la nube de forma digital, incluso con mayor calidad y mejor y más accesibilidad. Sería una gran liberación, todo un ejercicio. También mi mujer me lo agradecería. Pero aquí es cuando tengo que aplicar la famosa frase: "El corazón tiene razones que la razón desconoce". Es que tengo que agarrarme a algo ;)).

¿Qué opinas? ¿Tienes el mismo problema? ¿Ves lógico que me deshaga de todo este montón de antigualla? ¡¡Ayúdame!!

Hasta el próximo Editorial del domingo.