27 octubre, 2014

"No me ha resultado fácil seleccionar las novelas ganadoras" José A. Perales Higuera

Se insinuaba la primavera cuando recibí, no sin sorpresa, la propuesta para formar parte del jurado del I Premio Internacional Novela Cortade la Esfera Cultural. Una vez superadas las lógicas dudas, aceptada la invitación y adquirido el compromiso, he puesto todo mi empeño en contribuir para que este proyecto tuviese un final feliz.

José A. Perales Higuera, miembro del
Jurado del I Premio Internacional de
Novela Corta La Esfera.
Una vez fallado el premio y por lo tanto, casi acabada la tarea, puedo afirmar que ha sido un arduo trabajo, y me explico, para mí, leer es una aventura diaria, un vicio y/o un placer; y de repente, me encontraba ante unos archivos impuestos que correspondían a una serie de novelas que de entrada no me decían mucho, no eran elegidas voluntariamente, eran novelas que a veces me resultaban vacías y hasta aburridas. Estos archivos contenían una gran variedad de temas y de estilos literarios, y procedían de diferentes lugares y naciones, formando un conglomerado de ficciones en el que me encontraba inmerso. Sin embargo, poco a poco, empecé a valorar que detrás de cada novela, (buena, regular o mala, siempre a mi entender) había una persona que con toda la ilusión del mundo, depositaba su tiempo, sus sueños y su confianza en un montón de páginas y en una convocatoria literaria.

Han sido meses de trabajo, durante los que he pasado por distintas facetas, semanas casi relajadas, frente a semanas estresantes, períodos de cierto alivio, frente periodos en los que carecía de tiempo, madrugando mucho y acostándome tarde, y apartando durante casi dos meses otro tipo de lecturas, incluso alguna que otra afición.

Son muchas las anécdotas que han quedado guardadas en el zurrón de los recuerdos, ahora, con el paso de los días, son como obsequios que permanecerán en mi memoria, intrigas que pueden emanar de ciertas expresiones, o de
la posible procedencia del autor o autora, o de su sexo, o de su edad, o de su experiencia… se trataba de simples conjeturas que involuntariamente aparecían con el paso de las páginas.

Y el 22 de septiembre, los miembros del jurado, recibimos los veintiséis archivos en un correo, teníamos por delante algo más de tres semanas para devorar estas veintiséis narraciones. Al estar numeradas, me dispuse a leerlas por orden, así, la primera fue la 5, y la última, la 394 (varias de ellas ya las había leído con anterioridad y disponía de los oportunos apuntes) Una vez acabado este proceso de lectura, y realizado el cálculo, contaba con ocho novelas candidatas al premio. Después comprobé mis anotaciones, y lo tuve claro: ya sabía a qué novela concedería los tres puntos, por lo tanto, me faltaba decidir la segunda y la tercera. Aún tenía cuatro o cinco días por delante, así que, continué con el proceso de lectura y eliminé dos de ellas, quedaban cinco novelas para dos nominaciones. De esta forma, y entre nuevas relecturas y análisis, llegó la fecha del 14 de octubre, recuerdo que era martes, que apuré las horas y que emití los votos bastante tarde.

No me ha resultado fácil seleccionar las novelas, y aún más difícil han sido los descartes, todavía recuerdo alguna, (una en particular) que no pasó el corte de las veintiséis finalistas, y que hoy, considero que tenía mimbres para merecer algo más.

Termino con una agradable sensación, la sensación de que gracias a este concurso, gracias a los casi cuatrocientos autores y autoras que han puesto su creatividad y sus quimeras en este Premio de la Esfera Cultural, y gracias a los compañeros de jurado, ha mejorado mi compresión lectora, ¿puede ser algo exagerado?, no lo sé, puede que sí, pero tengo la impresión de que a partir de ahora, seré mejor lector. Resumiendo, una vez superadas las jornadas de lecturas maratonianas, y emitido el fallo del Premio, estoy muy agradecido por haber tenido la oportunidad de participar en esta experiencia inolvidable.

Artículo: +José A. Perales 

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