16 noviembre, 2014

En las novelas sobran muchos fiambres

En el primer taller de literatura al que acudí me dijeron que cuando tuviese un bloqueo en la escritura sacase una pistola y matase a alguien. No lo he olvidado.

Foto del artista Maurice Heesen, de la serie Muerto Feliz”,
una colección de fotos muy violentas de personas fallecidas pero sonriendo.
Jugar con la vida y con la muerte es algo muy recurrente para muchos escritores y por ende muy atrayente para muchos lectores. Ahí está el éxito y el actual auge de la novela negra. Pero jugar a ser Dios y quitar la vida a los personajes de nuestras novelas es algo que tenemos, como escritores, que administrar con moderación. Siempre recelo de los autores que a la primera de cambio meten un fiambre en su novela y algunos hasta varios. Meter gratuitamente una muerte en la trama de tu novela lo incluiría, también, como otro punto más, en la lista de los errores que te delatan como un escritor novato.

La muerte no deja a nadie indiferente. La muerte nos priva de la vida, que es lo más valioso y lo único certero de lo que podemos disponer. Cualquier objetivo, logro, posesión, riqueza, pasión, amor... que alcancemos o deseemos está subordinado a que la conservemos. Si la perdemos todo lo demás desaparecerá o no lo alcanzaremos nunca.

Le estoy cogiendo el gusto, desde hace algunos domingos, a publicar Editoriales colaborativos y ponerles a todos ustedes a trabajar en su escritura. Así que este post también lo van a terminar de escribir ustedes. ;))

Quería que hicieran memoria y me apuntasen: títulos de novelas en las que no aparece ningún fiambre, es decir un muerto. Incluido un asesinato, la investigación de una muerte, un suicidio, la aparición de un cadáver, una accidente... en definitiva un muerto o la muerte. Pero hacer buena memoria y recordar bien la trama, que seguro que por algún rincón huele a fiambre. Yo ahora recuerdo solo uno. Siempre aparece el fiambre ;)).

¿Odias las novelas donde "de repente" aparece un muerto gratuitamente? ¿Encuentras muy manido y muy recurrente el tema de la muerte en la literatura?


Hasta el próximo Editorial del domingo
Artículo: Francisco Concepción

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