14 agosto, 2009

Instrucciones para mantener la cordura

Empieza eliminando su móvil y su mail: él sabe perfectamente que el azar no escribe mensajes.
Sí, tu teléfono da línea…ahora, hace cinco minutos, diez, media hora…
Su casa no ha creado un campo gravitacional; hacer ejercicio para despejarse no es excusa para recorrer su acera doscientas veces al día.
Deja de andar por la calle atisbando como un perro de las praderas: ni te lo vas a encontrar ni todos los hombres por la calle son igualitos a él (¿acaso vives en China?)
Acéptalo: ella es más guapa, más joven y no está loca.