16 agosto, 2009

Me convertí en un guarro


Hoy salí desnudo a la calle. En pelotas. Estaba harto. No me importó mostrar mis pequeñas vergüenzas. Caminé entre ellos y nadie quedó indiferente. Ahora no pertenecía a nada, no llevaba marcas, me convertí en un cuerpo desnudo. Encontré libertad, dejé de ser un falso disfrazado, para convertirme en un verdadero desnudo. Olvidé de donde venía o que había representado. Caminaba desnudo mientras algunos me gritaban: ¡Guarro! Tampoco me ahuyentó agacharme y que me vieran el agujero del culo. Todos tenemos uno pensé. Los que me conocen se han hecho los locos para no saludarme.


Texto: Francisco Concepción Alvarez