28 diciembre, 2009

El principio del final o el inicio del principio



Aún coordino. Aún me miran y me desean. Todavía despierto envidias y alguna pasión. Tengo que aprovechar y publicar. Escribir y reflejar algo de coherencia. Escribir y plasmar mi rabia, mi cordura. Dejar palabras a modo de fotografía que sean testigo de lo que fuí y en lo que me convertiré. Me queda una capacidad básica para comunicar sentimientos, aunque acompañada de menos léxico, de menos vocablo, de menos despliegue literario, pero creo que aun soy capaz de hacerme entender. Pretendo dejar constancia de que fuí un ser como ellos..., incluso brillante. No un pedazo de carne que se caga y mea encima. Un estorbo que un día fue alguien; alguien prepotente e independiente y ahora un pobre señor perdido en sus olvidos. Ya me han enseñado el escenario. Conozco mi final, me lo han mostrado. Aunque solo me han revelado el envoltorio, no el interior. El envoltorio es feo. El interior parece aun más feo. ¿Pero quien sabe? Ninguno de los que se han marchado ha contado lo que hay dentro. Igual es un lugar bonito, pero nadie ha vuelto para contarlo. Se han quedado consigo mismo, no reconocen a nadie. Y todo empieza cuando te cuesta recordar el nombre de tu hijo o repites la misma frase varias veces. Es el principio del final o el inicio del principio. Quiero dejarlo escrito, ahora.  Pues como todos no volveré. No sufras, intentaré ser feliz allí, como siempre he sido aquí.