28 diciembre, 2009

El tiempo (segunda parte)


Ayer maldecía al tiempo, y hoy sin querer pensé en él.
Caí en la cuenta que no es el enemigo, es nuestro tesoro, podemos querer ser los más ricos, los más guapos, los más famosos, pero sin tiempo no somos nada.
Podemos regalar millones de detalles, podemos ser educados, amables, listos, interesantes. Pero si queremos a alguien de verdad, lo mejor que podemos ofrecerle es nuestro tiempo.
Pensemos amigos: ¿cuántos darían lo que fuera porque les regaláramos un minuto de nuestro tiempo?, ¿que no daríamos por estar un minuto con los nuestros?, ¿cuántas veces hemos deseado estar unos minutos con los que se han ido definitivamente?.
Y pasan los años, y seguimos empeñados en malgastar nuestro tiempo, lo derrochamos, lo ignoramos, lo despilfarramos, nos lo bebemos, nos lo comemos, pero no lo vivimos.
VIVIR nuestro tiempo, es lo único que debemos, de forma finita pero realmente lo único que tenemos: TIEMPO.