28 diciembre, 2009

Por eso lo premiaron


El río ha devuelto el cuerpo del niño. Desatad al elefante.
Autor: Óscar García García

Este microrelato a obtenido el premio del Concurso de Microrrelatos "Una noche en blanco" organizado por la Escuela Canaria de Creación Literaria, con motivo de La Noche en Blanco del Ayuntamiento de La Laguna (Tenerife). Nos resulta interesante saber porque ha sido premiado y su disquisición. Esta es la explicación del jurado:
"Apreciamos la valentía y absoluta originalidad del autor al contar una historia que atraviesa la noche como un grito.

Un niño había desaparecido hacía poco tiempo, quizás sólo pasó una noche pero fue una noche en blanco. Hace un rato, el cuerpo del niño aparece, tememos que muerto, y entonces, hay que dejar libre al elefante que ataron.
Este extraño cuento prueba una exclusiva mirada de autor. Un escritor que no necesita de tortuosas y vacías frases previas carentes de chicha de cuento para contarnos con un simple golpe de vista que la culpa no se asigna. La culpa se demuestra, se certifica con pruebas y que el culpable de la muerte del niño es el que es y no el que puede ser porque por poder ser podría ser hasta el mismo niño que loco jugaba en la orilla, el niño que se suicida porque sus padres no le dejan tener a un elefante, sus hermanos que no le estaban al cuidado, sus amigos que lo empujaron jugando... Todo es posible hasta que el cuento no acabe.

Preconcebir, prejuzgar, alimentar con carne de un pájaro herido al buitre inquisidor que llevamos dentro es matar antes de morir.

Pero lo mejor del cuento son las preguntas que deja abiertas y eso es escribir: hacerse preguntas.

Las respuestas son para los lectores.

Veamos entonces las preguntas: ¿El niño jugaba con el elefante o juagaba en el rio solo? ¿El elefante estaba cerca? ¿El elefante estaba atado porque se quería lanzar al rio para salvar al niño? ¿Olía con su larga trompa el cuerpo del niño? ¿El elefante era su amigo y quería salvarlo? ¿Es tradición en algún pueblo de La India atar a un elefante cuando desaparece un niño, tal y como aquí atamos un pañuelo en honor de San Cucufato para que aparezca lo que hemos perdido? ¿Los elefantes siempre están atados y sólo se desatan cuando un niño se ahoga? ¿Ya ha aparecido el cuerpo del niño y por tanto se puede reanudar la función del circo? ¿El niño estaba muerto?...

Necesitamos más ficción para entender la realidad. Necesitamos más elefantes balanceándose en la tela de una araña y necesitamos más cuentos para no dormirnos y para que las Noches en Blanco sigan siendo el recuerdo de una de las noches más divertidas y creativas de Europa"