10 diciembre, 2009

Final del Camino. Salta o revienta


Rueda y llegarás lejos, escuché hasta la extenuación. Muy lejos. La vida es infinita y disfrutarás de matices sin final. Y como Esfera sin lados rodé, giré, me volteé una y mil veces, arrollando, superando y girando sobre todo aquello que en mi camino ocurría. Siempre girando por inercia trabajada, hasta que llegué al vacío. Donde no poder rodar más, sin nada que arrollar, solo saltar o permanecer. Momento de elegir entre tirarse a lo desconocido o volverse una simple Esfera estática del montón. Otra historia de una Esfera que no interesaba que rodara. Había que  poner fin al camino. Todo controladito está mejor. Los caminos hay que señalizarlos, pues las virtudes de las Esferas puden no ser controlables.