20 febrero, 2010

Algo extraño

Le ocurría algo muy extraño. Desde niño. No lo podía evitar. Algunas veces era una bendición y otras una maldición. Con el tiempo se acostumbró. Se acostumbraron sus padres, sus hermanas, los compañeros del colegio. Cuando lo alegó como defecto para no acudir al servicio militar provocó un debate ante el tribunal médico que solventó no con cierto alboroto entre los médicos encargados de la evaluación. Los que le conocían bien procuraban actuar en consecuencia, pero, ay, quién no tenía el gusto (o el disgusto) de conocerlo… Tuvo varias novias. Sólo una soportó más de un año, pero siempre supo que no se casaría… Y esto sucedía aunque no conociera de nada a la persona, ni sus circunstancias. Ni siquiera era necesario que atendiera a la conversación...Cada vez que alguien mentía en su presencia, provocaba que el color de su piel se tornara azul. Infalible.
Siempre.