09 febrero, 2010

Que no me baste

Que no me baste que estés en la tierra. Que sea siempre insuficiente. Todo, insuficiente. Que no tengas, que no huelas, que no seas. Y que no me baste, amor, este duelo infinito que parece que no acaba de sanar. Que no se cure mi dolor porque es ahí donde naces, que no deje de morirme cuando apareces y me abrazas y despierto sin saber. Todo eso que tú eres ahora, niño infinito, que no se acabe nunca. Ni golpeando, ni huyendo. Que se cierren solos los ojos y estés tú bajo esa caída de párpado, que te escondas en todas las ventanas que se abren, que se agoten las posibilidades de tu existencia y encuentres otra, siempre otra más. Pero que no te mueras otra vez, no desde la misma muerte.

Desnudo doloroso, Amedeo Modigliani
Texto: Fusa Díaz