15 marzo, 2010

Otherside

Los periódicos no quieren complicaciones, sólo esquelas, subvenciones y políticos putas. La censura se viste de manual de estilo y recorte presupuestario.
Los periódicos no quieren externos, sólo babosos de comillas en manos, internos de calzoncillos y bragas marrón claro. Seiscientos euros el kilo.

Escribir es de cobardes, con mucho dinero en el bolsillo y una pistola sobra la escritura, pero no tengo ninguna de las dos cosas, dueño de periódico, así que de momento puedes estar tranquilo, escribo para vengarme de los hijos de puta que no puedo matar.

En mi hoguera caben mudos, sordos y ciegos. Todos los ricos tullidos, todos los cultos borregos, hay madera de sobra: periodistas y editores, escritores, directores empresarios, puros, corbatas y faldas cortas, medias de rejillas, tacones y gominas.
Tu foto y la mía; un gran espejo.

Nadie me va a parar excepto yo. Yo decidiré cuándo y por qué.
Así que ya puedes pasar página y cerrar los ojos, ya puedes acariciar las monedas, Tío Gilito, pero no olvides limpiar tu culo con las mismas hojas que hoy vendes, quizás mañana sólo te quede la mierda pegada dentro.

Escribir es de cobardes, pero parecerme a ti da tanto asco que prefiero quedarme en este lado, con una lata de gasolina y un mechero. Yo decidiré cuándo y por qué lo dejo, no tú, poderoso mediocre.
The Underground is dead, welcome to Otherside.