21 julio, 2010

Un Niño





Va descalzo, viste ropa holgada, harapos que dejan ver parte de su piel curtida en frío. En su mirada cristalina aún habita la inocencia, con su manito estirada anhela que alguien hoy lo note, le devuelva la mirada, tal vez un gesto, un roce, el toque casual de una mano que extiende una moneda y su suerte no sea la de ayer, con su estómago vacío buscando en un bote de desechos su alimento para en soledad y abandono conciliar el sueño entre cartones bajo el puente, su hogar. Hay un niño en la calle… hay un niño… niño.


Microrrelato: Jesslo