26 noviembre, 2010

Cuentos de Euritmia



Según la Real Academia Española, calendario, término derivado del latín calendarĭum, es un sistema de representación del paso de los días, agrupados en unidades superiores, como semanas, meses, años, etc.
Propongo una definición alternativa: calendario, conjunto de doce relatos en los que la ciudad de Euritmia, su historia, sus calles y plazas, sus edificios y habitantes marcan el paso del tiempo.
Amando Carabias María crea un universo bien estructurado que toma cuerpo en la ciudad de Euritmia y en los personajes que la pueblan.
Cada mes tiene su historia, cada historia su propia voz y ritmo.
Con pulso firme, hace el retrato de una ciudad con pasado y presente, que se puede recorrer, donde se pueden encontrar personas de todos los estratos sociales y cataduras, con sus miserias y sus grandezas, con sus anhelos y decepciones, con sus logros y sueños.
Hemos podido pasear, de la mano de Amando, por la calle Imperial hasta la Plaza del Puente y admirar la Esbelta Dorada; hemos revivido la fundación de la ciudad, nos hemos helado de frío en invierno y necesitado sábanas de hilo para pasar el tórrido mes de julio; hemos asistido a asesinatos y reconciliaciones, a intrigas y sacrificios, a amores maduros y enamoramientos adolescentes.
A través de los numerosos personajes que pueblan Euritmia, Amando Carabias nos regala la abnegación de Beltrán, el Euritmitense, la curiosidad de detective amateur de don Melchor, el valor de Acela, la soledad de Tonino…
Mejor no sigo con la enumeración, mejor descubrir página a página la profundidad psicológica de cada personaje, la precisión de la lengua, la originalidad de las historias, la delicadeza con que es abordado cada episodio, el lirismo de algunos pasajes, la crudeza de otros.
Poder contar el paso del tiempo gracias a los Cuentos de Euritmia es un raro privilegio que debo agradecerte, Amando y que deseo compartir, en la medida de lo posible, con todos cuantos ruedan en esta Esfera.
Crítica: Ana Joyanes