17 noviembre, 2010

Declaración incomprensible



Van Gogh. 
La noche estrellada.

Los ladridos del perro engullían la noche y despertaban a las estrellas. Sólo el silencio oscuro, casi negro, entendía el significado de los sonidos lastimeros. Para los investigadores aquella declaración carecía de sentido; tanto que ni siquiera podría ser considerada como declaración. Por más que lo intentó, sus aullidos no fueron capaces de zancadillear la carrera de aquel hombre que huía de su sombra o del cadáver que parecía palpitar por la acción de la luz azul y naranja de los vehículos de emergencia.