29 noviembre, 2010

Le sourire d'eune ètoile


-Tengo un sueño de brillar cada vez que ría -dijo ella. Me miró con aquella mirada derrotada. A pesar de haber pasado una noche fantástica, parecía que cuando se levantaba el sol para tornasolear su cuerpo de un tatuaje de lineas claras por la persiana veneciana. Ella caía en depresión. Su cuerpo aun caliente parecía etéreo su expresión se volvió muerta.
-¿Solo con sonreír, consigues que mi mundo se paralice?-¿Qué podía decir que fuera lo suficiente para expresar lo que sentía? me levanté de la cama, posando mi cabeza en el codo... y cogí su mano y la deslicé hasta mi peso en el sitio exacto de mi corazón.
-¿Ves? Esto sólo está latiendo por ti, en un simple suspiro puede resquebrajarse como si lanzaras una vieja vasija al suelo.
Eso la hizo poner una cara inerte.
-O puedes pegarle un bocado, sabe a fresa sabes...
La habitación se inundo de luz al momento en que ella sonrió a carcajadas.
-Así me gusta...-y sonreí levemente mientras la intentaba hacer cosquillas.

Texto: William Ernest Fleming