10 diciembre, 2010

Amor correspondido


Hoy tu amor por mi se ve justamente correspondido. Siento no haber estado a la altura, todos estos años, de tus caricias con huella y tus dulces palabras que me hacían bajar la mirada. Sin duda, no te ha faltado razón cuando decías que nadie podía quererme como tú.
De veras que lamento haber tardado tanto en darme cuenta que tu amor era tan grande como tus puños. Tu pasión justifica con creces los morados en mi piel y los labios partidos de tanto besar el dorso de tus manos. Ahora entiendo, por fin, porqué mis ojos, de sombras violáceas, no merecen mirar a nadie del modo en que te miran.
Me marcho con todo ese amor que me diste en mi memoria. Me iré con el recuerdo de tu cuerpo derramando todo tu cariño en el asfalto, escapando todo tu amor por tus venas y huesos rotos por las ruedas de mi coche, empapadas por tu sangre y tu alcohol.
Me ha costado mucho entender tu versión del amor, pero ahora lo veo todo claro, espero que, por fin, te hayas sentido correspondido.

Texto: Carlos Q.G.