19 diciembre, 2010

Culos blancos, pero reales.

Fotografía tomada por Bunny Yaeger a la modelo Sandra Settani en abril de 1963, por encargo de la revista Playboy. Foto que formará parte de una subasta de arte que posee la veterana publicación estadounidense, entre la que destacan obras contemporáneas de grandes pintores y fotógrafos que recibieron encargos de Playboy, incluido un Dalí.

La modelo Sandra Settani en 1963
Me encanta observar este tipo de fotos y meditar sobre su realización, cuando no existía el PhotoShop y las modelos que posaban, verdaderamente existían, no eran fruto de la creación digital. Esos culos blancos, escondidos bajo grandes bañadores del sol y de las miradas. Esa peluca nada disimulada. Un atrezzo básico: una cuerda, eso sí, muy bien enrollada y unas simples “chanclas” colocadas aparentando descuido.

Existían fotógrafos y mujeres de carne y hueso. Ahora tenemos artistas digitales y modelos virtuales que se nos antoja complicado alcanzar. Me quedo con esos los culos blancos, pero reales.
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