08 diciembre, 2010

Hueles a sándalo


Lo compré porque me cautivó su título. Me decidí a leerlo cuando conocí lo auténtica que era su autora. Escribo sobre él porque no ha sido un libro cualquiera.
Preocupada por su lectura, esas ilusiones imaginadas y que, a veces, carecen de razón, no podían morir en el intento ni en el deseo de terminarlo.
Llegué a la profundidad de sus páginas centrales y, las dudas se disiparon, tenía un buen libro entre mis manos.
Lo que más me ha impactado ha sido la pasión sin límite de sus líneas, haber disfrutado como lo he hecho.
Todos opinan que soy muy pasional en lo que hago, por tanto, no me voy a reprimir y os lo voy a contar tal y como lo he sentido.
Hay frases que me han encogido el corazón. Frases que me han hecho volar la imaginación, deseando consumar un amor inmortal y bien transmitido. Frases que, literalmente, me han sacado una lágrima. Frases que me han sobrecogido por su intensidad y sencillez.
Canciones que me han llenado de recuerdos. Vivencias que marcaron una historia reciente dolorosa y dura.
Merece la pena pasear por las líneas de este libro y dejarnos confundir por los deseos de Fernanda, su protagonista, convencernos con sus palabras, con su tesón y fidelidad.
Este libro es para pasionales como yo, para los que creen en el amor sin condiciones, para los que viven con la fantasía o la realidad de que los grandes sentimientos dan sentido a la existencia.
Pilar Aguarón Ezpeleta, autora de “Hueles a sándalo” espero que pronto me vuelvas a llenar de emociones. Espero tu próximo libro.

Crítica: Inma Vinuesa