03 diciembre, 2010

Sonríe, por favor


Hoy me ha perseguido una frase: "sonría, por favor".
Me ha seguido en mi camino al tranvía, en la entrada al trabajo, en el café... Me ha golpeado cuando he visto a un niño enfermo pasar a mi lado, la cara pálida, la preocupación evidente en la de sus padres; me ha martilleado cuando he visto a ese hombre mayor pidiendo que le cedan una silla, un gesto que debería haber surgido naturalmente; me ha dolido cuando el camarero, literalmente, me lanza el cortado, sin ni siquiera mirarme.
Y entonces me siento. Me siento sola. Me siento a pensar. Dos minutos. Cierro los ojos. Miro dentro.
Y veo a una mujer que se sentó ayer a mi lado, con su hijo, al que acariciaba y rodeaba con su brazo, cuidadosa, amorosa. Y admiro la belleza de la puesta de sol que perseguimos el otro día en la playa. Y recuerdo la cara de mis hijos cuando duermen. Y encuentro el cariño que tengo a los míos.
Y ya ves, me han ganado.
Estoy sonriendo.

Texto: Teresa Giraldez