25 diciembre, 2010

Tus pasos

Para seguirte los pasos en este azaroso viaje,
me visto de paisaje y de tiempo añejo,
aunque ignore edades, pues no hay mayor desdicha que
llegar viejo a viejo sin antes llegar a sabio,
haciendo vana la vida e inútiles los años.

Para seguir tus pasos por esta senda incierta,
sinuosa y nunca llana, me asomo a tus ojos
cada nueva mañana y te evoco la imagen
de una cima alcanzada, pues si conquistarla quieres
debes creerte que puedes y darla ya por ganada.

Para seguirte los pasos me oculto en cada beso
que tus labios recibieran y también en los que dieran,
si fueran besos de amor, porque esas son las alas
de los que nacen sin ellas y te elevan a más altura
de la que se aventuran aquellos que sí las tienen.

Para seguir tus pasos, me adelanto y espero
en cada punto cardinal, con la luna de enero
henchida de intensa plata, bajo transparente cristal,
porque sin luz se nos muere el anhelo y la dicha,
los días languidecen y el corazón se marchita.

Para seguirte los pasos y aliviar tu honda pena,
hago casual el encuentro con un caudaloso río
que sus aguas te entrega, como si fueses su mar.
Y al oído te digo que mereces eso y más,
que el amor no es olvido, ni se deja al azar

Para seguir tus pasos, te muestro fuera un altar
que sin saber llevas dentro y hace de ti un templo
de sagrada humanidad. Hoy soy apenas un eco
que busca abrirse hueco entre muros de soledad,
pero mañana podré ser tu más poderosa verdad.

Para seguirte los pasos no contemplo tu destino,
pues todo puede variar, como el verso que escribo
o el lienzo a pintar. Miro todo lo que fuiste
y todavía eres, miro lo que siempre serás…
Por eso es que no te pierdo. Por eso te puedo hallar.

Para seguir tus pasos tengo una nave que vuela,
de altas e invisibles velas, y una estrella fugaz;
y adondequiera me llevan, si fuera menester volar.
Para seguirte los pasos me basta con mi estrella
y esa nave inmensa a la que llaman “Libertad”

G.S.A.

Texto:Gregorio Sarmiento Acosta