08 enero, 2011

Bailando con Bach


La música clásica no es para ponerla en una vitrina. Es por ello que cada día está más distante de la sociedad y que los jóvenes no quieren ni oír hablar de ella. Actualmente nos comunicamos por facebook y con las nuevas tecnologías, pero admiramos el “silbo gomero”. Ya no vamos en caballo, pero nos resultan hermosos. Los tiempos cambian y la música clásica no se toca. Lo prohíbe una ley no escrita. La invisible inquisición de los defensores de la música clásica, pronto sacrificará en la hoguera a un hereje llamado Francesco Tristano. Un pianista loco que tiene por dios a Bach y que es un fanático de la música barroca, pero que también está enamorado del techno. Un músico que tiene por bandera la improvisación y que saca a los clásicos esa vitrina en la que llevan siglos encerrados, para acercarlos hasta el público del siglo XXI. Prueba de ello es que tiene su agenda cargada de conciertos para los próximos dos años. 
Si no lo conoces, deja que el video fluya hasta el final y si te quedas con ganas pincha Aquí y también Aquí