31 enero, 2011

Ven con el viento


Tu magia sigue aquí, en el cuarto pintado de
Los colores que inventaste para cada anochecer,
En las canciones con que formamos el soundtrack
De la vida que se nos concedió sin saber que se volvería eterna.
Ya estoy cansado de esperar tu regreso y se refleja en mi piel Arrugada como las sábanas de una cama destendida.

En la rutina de rezar sin que alguien me conteste
¿A dónde va mi voz cuando no logras escucharme?

Quizá sólo estás escondida, pero yo quiero que llegues a mis oídos
¿Debo buscarte en el cielo, o debajo de la tierra?
No me gusta el juego en el que siempre pierdo la esperanza
En el que debo conformarme con una oración que no logro elevar.

La vida es corta, pero la tuya no
Tú llegas hasta donde el tiempo termina su viaje
Y regresas con él, montada en el viento y me visitas
Cada noche de calmo insomnio, puedo respirarte.

Si rompo mis propias paredes podría llegar a ti
Pero me ata tu legado, no puedo olvidar mi sangre
Busco en mi mente un momento contigo para sostenerme,
Sin embargo los recuerdos ya han sido carcomidos por el tiempo.

Intento trepar en la columna de humo
Y éste es mucho más ligero que yo
Quizá sólo te alcance cuando mis pies no tengan peso
Cuando me cepillen los cabellos para acudir al llamado de la tierra.
Cuando mis pasos no puedan llegar a la montaña donde se oculta el sol rojizo
Cuando mis sueños se cuelguen del viento y mis palabras ya no tengan un destino.

Hasta entonces, sigue bajando hasta la llama de mi veladora
Sigue despeinándome por las noches ¡ven con el viento!
Haz que tu magia no se vaya nunca, o por lo menos
Prolóngala hasta que yo esté contigo y ya no la necesite.


Texto: Armando Noguez Loma

a Doña Letty Martínez (q.e.p.d.)
Narración: La Voz Silenciosa