15 febrero, 2011

Velocidad

Hace tres años que decidí empezar a correr, dejar atrás la monotonía y la pesadumbre y salir a las calles.
Cada vez voy más deprisa. Al principio iba fijándome en las caras de los que se paraban a mirar y sus rostros los guardaba en el bolsillo para no olvidar la alegría con la que me saludaban. Hasta que el bolsillo se rebosó de figuras y gestos y la rapidez no me dejó organizar mi espacio para seguir guardando.
Cuando estaba desentrenado, podía girar la cabeza y contemplar alguna imagen que mereciera la pena: los colores del amanecer, la luz de un día límpido, el saludo de un niño, algún beso escapado.
Ahora mis piernas no pueden parar, sigo corriendo con la inercia de la velocidad. Mis pies no responden a una orden ya olvidada. Hace tanto que no paro que no sé cómo hacerlo.
Voy tan veloz que ni siquiera me ven, ni siquiera me veo.

7 comentarios:

  1. He pensado, primero, en Forrest Gump, fíjate que bobada. Él, de pronto, se sintió cansado y paró. Después he pensado en mí mismo.
    Coincido en mucho de lo que dices. Hay un día en que te decides. Emprendes la marcha, y no esperas a que nadie te acompañe. Y luego, pues bueno, lo que cuentas tan bien, y no voy a repetir ahora.
    Lo peor es la última frase, el final de la última frase.

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  2. La velocidad es una experiencia que te atrapa, que te gusta experimentar desde niño. A todos nos ha gustado, sin reparar en sus consecuencias. De mayor meditas. Es como ir en moto, si aceleras y te da el viento en la cara gozas, pero te pierdes las vistas, el sonido, los olores y el placer del paseo. La velocidad… esa mujer engatusadora.

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  3. Mal asunto, querida Inma, mejor despacio y disfrutar cada momento.
    Me ha gustado tanta velocidad, a pesar de todo.
    Besos raudos

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  4. Es un droga, Inma. Tal como lo has descrito. Y como la peor de las drogas te engancha y cada día necesitas más y cuando quieres dejarlo, ya no sabes siquiera si quieres dejarlo. Te has olvidado de lo que sentías antes y si ese sentimiento era mejor o peor de lo que sientes ahora. Y por miedo a sentir algo distinto o desconocido, sigues corriendo... Inma: EXCELENTE !. Muy buen texto.

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  5. Gracias Amando, M.C, FranCo, Isolda, Miguel Angel,
    se que el texto está un poco exagerado, pero quizás eso nos haga caer en la cuenta que la velocidad que nos imprimimos, a veces no tiene una razón aparente. Y seguimos la inercia quizás por la costumbre, o como dice Miguel Angel porque se ha convertido en droga, por miedo...
    Un abrazo a todos

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  6. Cómo me siento de identificada!
    Magnífico texto, Inma

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