03 marzo, 2011

Quedaron los días

Quedaron los días de tus besos prendados a mis labios
ahora ya secos...
Qué pálida está la flor del geranio
y la bruma en la montaña imitando a la tristeza.
Una mota de polvo vuela hacia mí,
adivino sus múltiples ojos repitiéndome.
La tarde arrecia deslumbrando batiendo sus últimos suspiros,
la noche... la noche tronando tu nombre.
Dácil Martín