03 abril, 2011

Más vale...


Por no perderlo, porque no se me escapara, porque no sufriera los embates del frío, del viento de la lluvia, de la escarcha o del hielo, ahora sólo hay noventa y nueve pájaros volando, el otro se me murió de tristeza, preso en mi mano, y no sé dónde enterrarlo.
Texto: Amando Carabias.
Narración. La La voz Silenciosa