04 mayo, 2011

Abrigar en silencio tus caricias



Abrigar en silencio tus caricias
después del terremoto de los cuerpos
es como alimentar lo más profundo,
aquello que da vida a los sentidos,
como el aire permite la existencia,
aunque sea invisible su sonrisa.

Abrigar en silencio tus caricias
debajo de mi piel aún temblorosa,
es fabricar escudos contra el miedo,
es construir un dique insuperable
contra los huracanes del olvido,
contra los ataúdes del futuro.

Abrigar en silencio tus caricias
es sembrar con estrellas mis jornadas,
es prevenir necrosis en el alma,
es sembrar un jardín en mi memoria
donde el recuerdo sea tu ternura,
esencia del respiro del planeta.


Narración: José Francisco Díaz-Salado