07 mayo, 2011

Presentación de Oscurece en Edimburgo en Las Palmas de Gran Canaria

El día abierto, azul y cálido, recibe a los peregrinos de la literatura en la plaza de San Telmo en Las Palmas de Gran Canaria. Carpas blancas llenas de libros que  agazapados en sus estantes aguardan ojos curiosos que reparen en ellos para poder susurrarles sus secretos guardados.

En la terraza de la plaza, sentados delante de un café, se encuentran cinco amigos ansiosos que ríen para acompañar la emoción del momento tan esperado.

Son las once y cuarto. Es la hora. Toman asiento en la carpa principal. Blanca. Esa que va a acoger a los curiosos que van acercándose a ver qué historia es esa de que un libro no lo escriba un solo escritor. De que un libro pueda ser escrito por catorce manos. De que un libro pueda
ser de ellos y también de todos los que quieran participar con sus opiniones vertidas al mundo paralelo de la red. De que unos viven en Canarias y otros viven en tierras peninsulares. Historia increíble. Transgresiones a lo establecido. Cinco valientes blandiendo sus plumas al viento.

Aplausos finales y firma de libros. Firmas multiplicadas por cinco. Las de las manos de cinco de los siete escritores que lo han escrito. Se ha ganado la batalla personal de que todo en la vida es posible cuando se cree firmemente en ello y se está lleno de pasión.

Enhorabuena 7 plumas. Y como tuve la oportunidad de oir entre sorbos de rubias cervezas poco después: "Esto es solo el principio".