04 junio, 2011

Callejear

Me deleita caminar sin rumbo, con el norte perdido. Malgastando el tiempo, que se escapa, que se evade. Eludir la prontitud, escrutar lo eterno. Pasear guiado por un cielo huérfano de estrellas. Ese es el mayor consuelo, perderse infinito y no encontrarse. Rondar el silencio de la multitud. Andar sin sombra que te persiga. Vivir sin hora, lleno de ausencias, de olvidos. Transitar las calles, sólo, omitido. Ser nada, creerme nadie. Sentir la soledad, el abandono, la huída. Recorrer plazas, avenidas, callejones, disuelto, perdido, distante, solo entre tantos. Observar lo que fuimos y lo que seremos. Renovar la memoria, revivir los recuerdos. Transmitir sensatez, prudencia, cautela. Deambular cansino, perezoso. Vagabundear sin destino, hambriento de miradas. Errar buscando rostros que iluminen caminos! Me gusta callejear, perderme, hacerme muchedumbre, que diría el poeta.

Texto: Xavier Blanco