03 junio, 2011

Maratón interminable


Corre por las calles mirando hacia atrás a cada instante. Corre atropelladamente sin reparar mucho en los obstáculos urbanos ni en los transeúntes que pasan. Corre con el ritmo propio de un corazón acelerado, aunque pareciera que la música que resuena en sus auriculares le marcara el paso. Tejados, balcones, cornisas, nada se resiste a su frenético andar. Desafía al ascensor subiendo escalones de dos en dos hasta llegar a la azotea. Allí, de repente, algo cambia. Ese pánico que lo apremia a correr se convierte en resignación cuando toma conciencia de lo que debe hacer. Como si en ello se le fuese la vida, se dirige presuroso hacia el mar. Llega a la playa exánime, pero no disminuye su ritmo hasta que se adentra en el agua. Por fin, al amparo de las olas, se detiene. Entonces la bomba adosada a su cuerpo estalla.



Texto: Sara Lew
Narración: La Voz Silenciosa

8 comentarios:

  1. Ahhh¡¡¡ me lleva hasta el final del relato de la mano, pero... Pero no lo pillo, me faltan datos.
    ¿Prisa? ¿Contemplación simplemente una acción? ¿Edifica su inicio con el final? ¿Abstracto?
    Necesito una brújula

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  2. A estas horas de la mañana con tanta prisa, tanta velocidad, tanta aceleración acabo exhausto, casi al borde del estallido de mi corazón. Pero pienso más bien que quizá alguno de los terroristas suicidas podría haberse quedado en suicida.

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  3. Entiendo que una persona corre desaforada hasta llegar al mar donde las olas la detiene, y en vez de ahogarse, simplemente, ¿hace explotar una bomba adosada a su cuerpo, o se trata de un salvador de bombas que busca el mar para acallarla aunque a costa de su vida? Es un relato magnífico, una historia heroica de pocas palabras.

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  4. El corredor no podía parar de correr por que, si lo hacía, la bomba adosada a su cuerpo estallaba. Eligió parar en el mar porque así no dañaría a nadie más.
    Tal vez no concreté demasiado esta idea en la historia, y por ello surgen tantas y tan variadas interpretaciones.
    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Saludos.

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  5. Maratón interminable, espera tranquila. Dos maneras opuestas de ser kamikace, hombre bomba. Uno elige la que menos daña, otra la que más.
    Las dos se inmolan.

    Un abrazo. A.

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  6. Sea como sea la interpretación del texto, Sara, lo que sí me ha pasado es que he acabado cansado de tanto correr y angustiado. Empecé leyendo el texto más despacio y aceleré el ritmo de lectura según iba avanzando. Habilidad de escritora.
    "...Corre con el ritmo propio de un corazón acelerado, aunque pareciera que la música que resuena en sus auriculares le marcara el paso..." Muy buen pasaje

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  7. Me ha emocionado que alguien en una circunstancia extrema sea capaz de parar un segundo, reflexionar y decidir lo que realmente importa. Desde ese momento, es una carrera contra reloj (otra) para llegar al punto de no retorno. Pero será un punto de no retorno solo para él, el resto del mundo puede descansar a salvo.
    Me ha encantado, en fondo y forma.

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  8. Un texto palpitante en el que la huída, la duda, la reflexión, la resignación y el coraje confluyen en la muerte, como todos los maratones que se precien.

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