12 septiembre, 2011

Y quizá...


Y quizá te susurre cuando ya no aparezcan más mis musas;
Y tal vez me dedique a permanecer
en otros lugares;
Tengo tanto vigor como
para abrirme ante ti,
que ya me he convertido en poeta ante tus ojos
y taciturno ante un recio compromiso.
Deséame ventura, porque probablemente,
hoy ya no hallemos la duda.
Sigo echando de menos la latitud entre tus piernas y mi boca,
y amanece tan prematuramente.
Sigamos endulzando la vida con sales de mar deleitoso
¡Bendita seas tú entre todas las mujeres! Y tu imagen, y tu quimera...

En mi realidad, residencia de arcaicos libros y sueños son.
Mereces no ser olvidada.
Honesta e imprescindible está siendo esta evocación.
Vuélvete tan loca como el abajo firmante y haz licuar los días con el más
llameante de los fuegos.
Conseguiré arrancarte el juicio
seguiré tejiendo tus manos entre mi pecho;
Dorare mi aliento con el hálito de tu boca;
Inhalare hasta la última de tus palabras y
Seguiremos, en medio de está multitud, entendiendo que
más vale seguir amándonos aunque tan sólo sea en sueños..

Michel Manuel Canet