01 diciembre, 2011

Aislada

El viento golpea con fuerza contra la ventana, su silbido penetra en el interior de la casa con ímpetu. El tiempo parece haberse detenido, tan solo el suspiro de mi aliento rompe el silencio. El aire es tan gélido, que ni el calor de la chimenea consigue calentar el salón. Decidí marcharme del ruido de la ciudad. Necesitaba recomponer mi mente, mis pensamientos, mis sentimientos y lo he conseguido. 
Pero está noche es navidad y la nieve rodea la casa. Desgraciadamente me siento sola, terriblemente sola. Buscaba paz y tranquilidad y ahora añoro el bullicio de la ciudad.
Texto: Nuria de espinosa
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