06 diciembre, 2011

Navidad sin amor

Este año la Nochevieja para mí será martes y trece, y no ese catorce de febrero que esperaba revivir con ella. Como el día de todos los santos desaparecerá y no volverá hasta pasado el día de Reyes, dejándome como un francés el dos de mayo. Todo porque su familia, muy interesada ella, se empeña en que la navidad debe pasarla con ellos, mientras el resto del año… el olvido. Mi viejita se lo cree, no dice nada y calla como la patronal el día de los trabajadores. Yo pregunto: ¿Para cuándo nuestro día? Nos lo merecemos antes de que la parca decida visitarnos sin cita previa. Mientras, sigo adornando este maldito árbol que pienso quemar en cuanto ella se marche.
Texto: Nicolás Jarque Alegre
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