21 febrero, 2012

El traje nuevo del emperador


El pequeño se despertó y recordó el cuento que le habían contado antes de ir a dormirse. “Fue un niño quien tuvo el valor de decir que el emperador iba desnudo”, le había dicho su padre. Después, recordó que aquella mañana iba a ir a su primer desfile y saltó de la cama, nervioso.
No mucho más tarde salía de casa, cogido de la mano de sus padres, rubios y con los ojos azules como él.
-¿Dónde está el Führer, papá?
-En el estrado, en el centro.
Y el niño vio un hombre pequeño, moreno, con un bigote ridículo, que no era como ellos y que parecía… un judío.
Quiso durante un momento hacerles ver a todos cual era la realidad, quiso ser como el niño del cuento; pero descubrió que no era tan valiente. Tras dudar apenas un momento, unió su voz a la de la multitud que le rodeaba y empezó a sentir una mezcla extraña de vergüenza y miedo de la que ya nunca lograría librarse.

Autor: Luisa Hurtado González
Narración: La Voz Silenciosa