12 abril, 2012

La anosmia del Ciber-hombre


Diseñó un aparato capaz de crear recuerdos y mejorar los antiguos, salpimentando aquellos que de tan sosos y aburridos, no huelen a nada. Se valió de piezas nuevas e ingredientes frescos, pero también de latas, frascos o simple chatarra. Una vez ensamblado el artilugio, lo conectó a la parte posterior de su cabeza y desde allí extendió un tubo flexible hasta su nariz de acero. Después de inhalar con fuerza volvió a disfrutar de recuerdos fragantes, balsámicos, picantes, hasta que comenzaron a surgir lágrimas de angustia, irritación, tos, estornudos… se había excedido con el spray de pimienta. No tuvo más remedio que refugiarse en su parte cibernética; al menos ella no sentía.


Texto: Sara Lew
Narración: La Voz Silenciosa
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