30 abril, 2012

Iñaki Goitia, finalista de "Con un par de narices"



Iñaki Goitia ha sido finalista en la convocatoria de relatos "Con un par de narices" con un texto titulado The Big Nose Theory. En La Esfera descubrimos al escritor:



A.G. En una ocasión Sánchez Dragó, respondió en una de mis entrevistas que no cree en las mallas culturales (moldes), que el camino personal debe ser autoforjado. Tras leer tu relato, sus palabras, me vinieron rápidamente a la cabeza puesto que tu estilo es muy personal. ¿Estás de acuerdo?
I.G. Entiendo que los moldes, tanto culturales como de otro orden deben ser trascendidos. Evidentemente hay ciertas reglas básicas que se han de respetar pero solo como punto de partida. A partir de ahí es absurdo poner diques al mar. En mi caso, solo los tengo en mente de forma casi intuitiva a la hora de escribir. El orden no es más que la antesala del caos, que es el que verdaderamente crea.
A.G. Me llamó poderosamente la atención el uso del ritmo en tu texto: es acelerado. Al igual el apoteosis final con la explosión de humor. Ese tipo de experimentos me seducen. La pregunta que viene a continuación no podía ser otra:
¿Es un relato premeditado o eres de esos que, simplemente, se deja llevar?
I.G. El microrrelato tiene cierto carácter ambiguo. Por un lado debe ser algo fugaz, instantáneo, como un fogonazo, idóneo para estos tiempos tan acelerados que vivimos. Por otro, en cambio, debe dejar en el lector un poso, una huella perdurable. Debe procurar captar la eternidad del instante. La dificultad reside en poder conjugar ambas dimensiones. Yo suelo proceder de cualquiera de las dos formas. En ocasiones es el apoteósico final el que arrastra toda la historia, otras veces me dejo llevar por una vaga idea que veo crecer a medida que avanza la historia. Quizá se deba también al formato, no se construyen igual el microrrelato, el relato breve o la novela.
A.G. Ese texto podría funcionar perfectamente en cualquier otro contexto. ¿Por que elegiste ese?
I.G. De un tiempo a esta parte siento atracción por el tema científico en general y el astronómico en particular. Presiento que va a dar mucho que hablar en años venideros. La Teoría del Big Bang, por muy intrincada que pueda parecer, en última instancia, no se diferencia en exceso del latido del corazón, del inspirar y el espirar. El comienzo y el final. De nuevo volvemos a la eternidad del instante. Todo está correlacionado, nacido de un caos originario que volverá a estar ordenado hasta que regrese al caos, en una suerte de eterno retorno.
A.G. ¿Tienes más textos así? ¿Por qué no nos desarrollas una pequeña reseña personal?
I.G. Tengo escritos bastantes textos breves, tanto microrrelatos como relatos cortos, ya sean de la temática mencionada o de cualquier otra. La brevedad y la instantaneidad es una de las particularidades de nuestro tiempo y la literatura no es una excepción. Hasta el momento he publicado tanto relatos y como microrrelatos en diversas antologías y revistas literarias. Asimismo he sido premiado en varios certámenes. Aunque hasta ahora me haya centrado en el formato breve, tengo unos cuantos proyectos para desarrollarlos en un formato más extenso, como en el caso de la novela. A corto o medio plazo mi idea es publicar un libro de microrrelatos en el que estoy trabajando.
A.G. A fin de cuentas el acto de escribir es complejo y no exento de dificultades. A veces es una cuestión de trabajo, otras de suerte y otras de factores desconocidos. ¿A cuales de estos elementos, si no a todos, les atribuirías más importancia?
I.G. Yo creo que es una combinación de todos ellos, en mayor o menor medida. Obviamente, el trabajo que hay detrás de la escritura es indispensable y sin ello no hay suerte ni talento que valga. La suerte es vital pero tan vital como azarosa, y el talento también es azaroso al principio aunque considero que se puede trabajar.
A.G. Con todo... en los tiempos que corren, ¿crees que un aficionado a la literatura tiene opciones para ser un escritor conocido?
I.G. Bueno, todo escritor conocido ha sido aficionado en un principio, por lo tanto no nos debiera vencer la desesperanza. Lo que sí es cierto es que se trata de un mundo complicado, de difícil acceso. Sin embargo, los tiempos están cambiando, y con ellos los formatos en los que darse a conocer, la Esfera Cultural es un buen ejemplo de ello.
A.G. Para finalizar, y como tarea, me gustaría pedirte que me esbozaras una definición de una expresión que gusta en exceso: la mirada zurda.
I.G. Para mí la mirada zurda sería la mirada siniestra, tanto en su antigua acepción acorde con el lado izquierdo como en la más actual de lo oscuro y perverso. Una mirada marginal, que se detiene en los márgenes olvidados por la mirada convencional. Una mirada subversiva, la que de alguna forma incomoda y que es tan necesaria para que todo avance, para que la cultura no se detenga en la autocomplacencia.

Entrevista: Antonio Guerrero