05 junio, 2012

Anochece


Tengo ganas de escupir esta sal que trago sin protesta, de vomitar el sarcasmo que arrastran mis letras escondidas.
Volverme del revés y enseñar el reverso de mis dedos, desvelar lo íntimo, caminando sin piel.
Quisiera besarte con la lengua húmeda de ruegos, con la saliva limpia de mentiras, dibujar tus dientes con la frescura de un cuento sin palabras lleno de verdades que no duelen.
Y andar contigo curiosa, destapar mis pensamientos de las críticas, gritar que me gusta la vida, la vida a tu lado, con tus gotas de sudor cubriendo mi cuerpo y tus ojos probando lo que no se atreven a mirar.
Necesito desnudarme de complejos, inventar mi sangre y tocar la luna. Divertir a tu pupila y sonreírle a la oscuridad del niño que no termina de marcharse. Cogerte de la mano y congelarme y derretirme.
Saludar al pasado como si no lo conociera, inventar el presente con las líneas del teclado y masticarlo, saboreando sus esquinas.
Tengo que salir de este cuerpo que encarcela mi memoria, porque se hace de noche y el tiempo se acaba.
Texto: Inma Vinuesa

Narración: Susana Santamarina