03 junio, 2012

Esencia de un robo o esencias robadas


Logra introducirse durante unos minutos en su casa, destapa el recipiente de cristal y se dirige a la cocina, de ella roba el aroma de la servilleta que ella utiliza cada día, después va al baño y de su toalla extrae el perfume suave de su cuerpo, deprisa porque el tiempo se acaba, se dirige al dormitorio y de su almohada recoge los restos de sus sueños.
Coloca la tapa y con el tarro muy cerca del corazón, siente que tiene de ella más de lo que nunca tuvo, ni de lo que tendrá jamás.



Texto: Yolanda Nava Miguélez
Narración: Susana Santamarina