01 julio, 2013

El cine se atreve con Roberto Bolaño

Imaginario Cultural

Título: Una novelita Lumpen
Autor: Roberto Bolaño
Editorial: Anagrama
Páginas: 160 
ISBN: 978-84-339-7196-8
Adaptar un obra literaria de Roberto Bolaño y llevarla al cine, no debe ser una tarea simple, más bien puede resultar compleja e incluso una odisea. Sin embargo, hace poco tiempo se estrenó la película “El Futuro”, basada en el libro “Una Novelita Lumpen”, que fue la última novela publicada por Bolaño en vida, en el año 2002.

En esta brevísima novela, que incluso podría ser leída como un cuento largo, Bolaño narra la historia de dos hermanos que viven en Roma (una Roma casi únicamente nominal y topográfica) y que un día quedan huérfanos tras la muerte de sus padres en un accidente automovilístico. Uno de ellos, la joven Bianca, se convierte en la narradora de la historia.

Esta novela narra al dramático cambio en la vida de ambos hermanos, quienes deben empezar a trabajar para sobrevivir. Ella lo hace en una peluquería, él en un gimnasio. Cada noche, mientras cenan, hacen planes de futuro, aunque éste no sea especialmente alentador. Paulatinamente ambos dejan
los estudios y matan el tiempo viendo la tele. El hermano se aficiona a desarrollar su musculatura y a ver películas pornográficas. Abandonados a su suerte, terminan viviendo con dos fisicoculturista y conocen a Maciste, un viejo actor ciego que protagonizaba películas en la década del ’50. Los amigos del hermano, le piden a Bianca que seduzca al anciano, se aventure en su mansión e identifique los objetos de valor que pueden robarle.

A grandes rasgos, esa podría ser la historia de “Una novelita lumpen” y que retrata “El futuro”, la película de Alicia Scherson, que debutó en el festival de Sundance, inauguró el Festival de Cine Independiente de Roma, fue exhibida en la Feria del Libro de Turín y distinguida por los críticos acreditados en el Festival de Rotterdam.

Una propuesta que resulta atrevida e interesante, porque intentar traspasar a la pantalla grande el mundo de decadencia que plasma Bolaño, esa decadencia estética y vital, ese dejarse llevar por la rutina de los barrios bajos, por personajes al borde del precipicio que deambulan entre la oscuridad y la locura, y en escenarios donde siempre esperas que pueda suceder lo peor, no es una tarea fácil y la cineasta chilena al parecer logra salir airosa de esta aventura cinematográfica.


Artículo: Natan Olivos