24 abril, 2015

Leeme

Soy la punta de un iceberg, la llave de entrada a un universo cálido.
Inmóvil, esperándote. No viajo a la deriva, me balanceo entre las olas suaves y tranquilas del papel tatuado. Sumérgete para descubrir con la intensidad de tu imaginación el lado oculto. Acompaña el deshielo del día a día, descifrando cada palabra, cada frase y página.
Las burbujas desprendidas al arañar el misterio, en tu inmersión, me desplazan de forma imperceptible. Cada día sueño con los tuyos en lamer, con mi piel satinada, una playa más lejana.
Me acuesto arropado por trazos hoy desconocidos, esperándote, llamándote, recordándote que sólo muestro una pequeña parte. El resto, eres tú. Despertando las letras dormidas, liberas tus fantasías. Resolviendo los jeroglíficos del abecedario, creas otra marea que va a desgajar un nuevo glaciar.