18 junio, 2010

Esos espacios






Hay un espacio donde todo se mantiene quieto y expectante
Donde nada envejece y los recuerdos duermen abrazados
con carita de niños
Donde la tristeza, la muerte y los golpes de la vida se desdibujan y disuelven y la trama del tejido
reluce virgen y nos cubre con la tibieza de las abuelas
Hay un espacio, donde puertas y ventanas están tan cerca y se abren de par en par
con solo desearlas
Es solo cuestión de animarse a dar unos pasos y pispear bajito con la ñata sobre el vidrio
Y se puede llamarlos por su nombre o por el día que ocurrieron o por datos tales como
si el sol era fuerte o el viento te despeinaba o el gris te calaba el alma
Los recuerdos moran en fragancias y silencios, en el sonido de la lluvia
que imitan y en el acompasado ritmo sin ritmo de relojes cansados
Los recuerdos moran en casas de té y los más tímidos se acurrucan en los vértices
cabeza al sur
Y allí entre todos los recuerdos
están sus manos.
Y me asomo y las diviso
y me juego el alma entre dar un paso o morir en el intento de murmurar su nombre
Y no me acuna el coraje
y me aferro al deseo de saber que son ellas, entre tantas
y que algún día, el día que deba ser…
Serán abrazo

Texto: Cecilia Sarobe