29 julio, 2010

Ese azul intenso



Envuelves, embriagas, intimidas con esa mínima parte del rostro, y agachas la cabeza, con la timidez, con la humildad, con la rareza del desconocido.
Hablas bajito, susurras tu riqueza y solo la dejas oír con la mirada, toda la fuerza en la mirada, en esa mínima parte del rostro.
De azul intenso como el mar en una esfera, te asomas y aparece la inmensidad, lo sublime, lo bello.
En silencio llegas, en silencio te vas y en silencio dejas lo mejor de ti.
Escritos que iluminas con el color del cielo, escritos que construyes con la profundidad del alma, escritos que se abren a la vida guiados por un instante de inspiración huida, escritos de un azul intenso.

Dedicado a Marcos Alonso, un amigo.