13 agosto, 2010

Lluvia

Llevaba un tiempo envuelta en un mar de nubes grises.
Me asfixiaba dentro de miles de gotas.
Quería llover.
Que las esponjas gigantes y redondas escurrieran
el agua que guardaban. Que se estrujaran y
vaciaran para poder salir yo y respirar.
Caer en un aguacero sobre el agua, sobre las
calles , sobre los montes, sobre la ciudad.
Que incluso, con suerte, saliera un arcoiris
para poder verlo desde mi ventana. Y después
de esa ducha gigante, me limpiara los ojos y empezara
a ver claro. Todo tan bonito y mojado... Todo tan puro.
Ya respiro, ya sonrío. Ya corre el aire.
Y eso que a mí no me gustaba que lloviera.

Belén Valiente