15 marzo, 2011

Como carne

Amando Carabias y Luis Javier Moreno
Ayer 14 de marzo de 2011, en el salón de Actos de la Diputación de Segovia, tuvo lugar la presentación del Poemario de Amando Carabias María : “Versos como carne” , introducido por Luis Javier Moreno, poeta segoviano, ganador del premio de poesía Gil de Biedma 1991, que no dudo en calificarlo como: libro encantador para la lectura, hecho con sabiduría, maestría y oficio”.Habló también Moreno del  ritmo, muy cuidado, con predominio de  la materia poética sobre el modo expresión ya que, en su opinión,  un poeta no debe contar acontecimientos porque el acontecimiento son los poemas.

Amando Carabias a continuación, nos informó de la génesis de estos poemas hechos hoy libro, que, como muchos de ustedes saben, han sido previamente publicados en internet, concretamente en el blog “Pavesas y cenizas”  cuya andadura es de aproximadamente dos años. En un primer momento Amando tenía en su cabeza
proyectos más bien relacionados con la prosa pero, poco a poco, navegando por la blogosfera, descubrió que abundaban los espacios dedicados a la poesía y decidió retomar la escritura de versos –ya había publicado un poemario en 1990- desempolvando un poema antiguo “para probar” ;  su acogida fue tan grande que, como lo que más motiva a un escritor es ser leído,  se sintió empujado a continuar. Así fueron apareciendo, cada sábado a las cero horas, cero minutos, los esperados poemas que hoy se editan el papel.  Algunos han sido modificados ligeramente  y están colocados en distinto orden del que aparecieron en la red.
La edición ha sido cuidada con mimo y meticulosamente  diseñada por Mariano Carabias, su hermano pintor. El resultado es una maravilla de sobriedad y sencillez, ajustado al contenido del libro en el que incluso las palabras que conforman el título se imbrican dando protagonismo a la “carne “que emana de los “versos” que la sustentan. En el centro de la portada, sobre un fondo de tono anaranjado acogedor y cálido, una reproducción  del acrílico de Mariano Carabias “Danza de fuego”  da la nota multicolor e ilumina  este libro que el poeta nos describe arrebolado.
Posteriormente, Amando Carabias, leyó, declamó,  una  selección de los textos, empezando por el primero de esta edición en papel;  “Quisiera que estos versos fueran carne, carne como labios besando las heridas de los pobres…” y terminando por el último de la serie,  cuyos dos postreros versos: “mi bandera la tejen tus anhelos, es mi patria el latido de tus venas” no fueron elegidos al azar para ser públicamente leídos por primera vez, sino que sintetizan el amor a ella, Marian Montes, desde la entrañas.
Como el mismo Amando escribe en ese blog que tanto ama “ Lo importante de este libro no son los versos en sí mismos sino que sean como carne, es decir, latientes, cálidos, dotados de un venero que los irriga y los mantiene con vida, como carne que a veces sufre y otras goza en vertical ascenso, como carne que tiembla por el frío o se estremece ante las injusticias, el dolor, la soledad, y el amor…” 

El público asistente, entre los que se encontraban algunos "correcaminos"  que acudieron al acto desde puntos tan alejados de Segovia como Málaga, Cádiz o Valencia, aplaudió con agrado. Hubo palabras de felicitación y aliento, entre ellas  de la poeta "María Sangüesa" o de personas tan relevantes en la obra de Amando como su profesora de literatura en bachillerato; en aquellos tiempos, ella  le impulsó a publicar su primer poemario,  hoy continúa animándole a escribir citando a Baudelaire: “El artista es el faro que guía a la humanidad y la acerca a Dios”.
El Autor con Á. Hdez, M. Sangüesa e Isolda.
Termino ya la fría  descripción de esta entrañable presentación, con las cálidas palabras que el autor, Amando Carabias María,  escribe en la dedicatoria de su precioso -como objeto y como lectura- poemario: “Los poemas que componen este libro son fruto de un tiempo maravilloso en que el impulso de los lectores conocidos, públicos y secretos, del blog Pavesas y cenizas ha concluido en este conjunto labrado en buena parte, porque me esperaban cada sábado. A todos ellos está dedicado, pues a todos les debo mucho: su presencia, su fidelidad, su sinceridad, su aliento”.

Texto:  Ángeles Hernández Encinas.