15 julio, 2012

Tarde de teatro

- ¡Vaya horitas de llegar! ¿Se puede saber dónde habéis estado?
- Ya te lo dije, mamá, en el teatro.
- ¿Solas?
- ¡Pues claro! ¿Con quién íbamos a estar?
- Adela, que peino canas...
La mujer lanzó una mirada inquisitoria a su otra hija, a quien le faltó tiempo para sacar su lengua afilada a pasear.
- Nos encontramos allí con Pepe.
- ¿Pepe?, ¿qué Pepe?
- Pepe, el de la heladería "El Romano", el que el año pasado anduvo saliendo con Angustias.
- ¡Acabáramos! ¿Y estuvisteis los tres juntos toda la tarde?
- Al principio, sí. Luego, Pepe se levantó al baño y, al ratito, le siguió Adela. Y yo, como no quería estar sola, fui a su encuentro... Escuché unos ruidos extraños detrás de una puerta y llamé... Entonces salió Adela y, hecha una furia, me dijo unas cosas horribles mamá, unas cosas horribles...
- ¡Basta ya! No quiero oír nada más... ¡Angustias, Magdalena, Amelia, venid aquí ahora mismo!... Por muy verano que sea, se acabó eso de entrar y salir cuando se os antoje, ¿entendido?
- ¿Y qué culpa tenemos nosotras de los enredos de estas dos? - preguntó airada Angustias.
- ¡Silencio! Aquí se hará lo que yo ordene. No pienso dar de qué hablar a las vecinas. Seguro que ya están con la oreja pegada a los tabiques y el ojo cosido a las mirillas, ávidas de arrastrarnos por el fango. Buenas están si creen que van a encontrar algo con lo que saciar su maledicencia. Porque en esta casa no van a encontrar nada, ¿me oís? ¡Nada!... Nada que no sea el respeto que debéis a la memoria de vuestro padre y la más absoluta decencia.
- Oye, mamá -susurró una voz- Entonces, ¿cuando Adela se suicide tendremos que asegurar que ha muerto virgen y hundirnos en un mar de luto?
- ¿Pero qué estás diciendo? No me seas teatrera.
Bernarda se dio media vuelta. "¡Jesús, qué martirio de niña! A saber de dónde habrá sacado semejantes ideas... Si ya lo decía mi difunto, esta criatura lee demasiado.

Texto: Nuria Rubio González

13 comentarios:

  1. J.R. Macin.16/7/12, 9:46

    Me ha parecido buena esta recreación actualizada del clásico Lorquiano con unos diálogos muy fluidos y esclarecedores. Sin duda, parece que hay cosas que nunca cambian. Por supuesto que llamándose las hijas Angustias, Magdalena y Amelia, la mdre no podía ser otra que Bernarda.

    Felicitaciones, Nuria.

    ResponderEliminar
  2. En cuanto empecé a leer los nombres de las hijas, se descubrió el pastel. Lo mejor la pregunta del final. Y el "martirio de niña". Transcribirla es atrevido, pero tiene su aquel.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Leer tanto es muy malo. Mira lo que le pasó a D. Quijote.

    ResponderEliminar
  4. Leer tanto es muy malo. Mira lo que le pasó a D. Quijote.

    ResponderEliminar
  5. Estela García P.17/7/12, 15:07

    Un placer leer un relato corto como este. Me gusta mucho ese juego de utilizar una obra famosa para hacer una especie de juego de espejos literario : las niñas van a ver una obra de teatro, no se olvide ese detalle, el "Romano" aparece como el nombre de una heladería y, cuando parecía que faltaba el nombre de una de ellas, aparece la frasecita final : ¡Jesus que "martirio" de niña!, con lo que el juego queda completo!. De verdad ingenioso, Nuria. Ha sido un placer estrenarme en esta Web leyendo un relato así.

    ResponderEliminar
  6. Nuria R. G.17/7/12, 18:41

    Me alegra estar de nuevo aquí. Muchas gracias a La Esfera por la publicación de "Tarde de teatro". Este breve texto dialogado no es más que un humilde homenaje a una obra por la que siento una especial debilidad.

    J.R.Macin, gracias por tu opinión y por tu felicitación.

    Isolda, gracias por encontrar ese "aquel" que encierra el texto.

    FranCo, gracias por ese oportuno guiño a la locura a la que puede avocar un exceso de lectura. (Bendita locura la de don Quijote, ¿no crees?)

    Estela, gracias por tu acertado análisis del relato y por la valoración que haces del mismo.

    Saludos afectuosos para tod@s.

    ResponderEliminar
  7. Nuria R. G.17/7/12, 18:54

    Al margen de los agradecimientos, quiero pedir disculpas por el inmenso error cometido al trasladar el texto original al formulario de envío. Figura para separar las intervenciones de los personajes un guión en lugar de una raya o guión largo.

    Advierto también otros errores menos evidentes pero no por ello menos importantes: la ausencia de comillas para cerrar el parlamento final que recoge los pensamientos de Bernarda, así como la de una coma en "me dijo unas cosas horribles, mamá, unas cosas horribles".

    Mil perdones a los lectores.

    ResponderEliminar
  8. Gracias Nuria por tu calidad literaria, por tu ironía, por jugar con quienes aún leemos. Y gracias también por ser una de las pocas que aún respeta la ortografía, la gramática y las buenas costumbres que ya ha olvidado hasta la Real Academia. Gracias de corazón.

    ResponderEliminar
  9. Libélulas en Libertad, sinceramente, no sé cómo recibir tus palabras, cómo interpretarlas, ya que en sentido literal me parecen excesivas. En cualquier caso, te agradezco tu presencia en esta peculiar velada teatral.
    Saludos afectuosos.

    ResponderEliminar
  10. Libélulas en Libertad, sinceramente, no sé cómo recibir tus palabras, cómo interpretarlas, ya que en sentido literal me parecen excesivas. En cualquier caso, te agradezco tu presencia en esta peculiar velada teatral.
    Saludos afectuosos.

    ResponderEliminar
  11. Bueno yo no creo que sea excesivo. Opino que respetar la ortografía y la gramática es esencial para la comunicación. ¿Es lo mismo 'estaré sólo a las cinco' que 'estaré solo a las cinco'? Si digo 'la pegué' al hablar de dar una torta a una mujer, cambio la función del pronombre y el significado del verbo.
    En cuanto a utilizar a Lorca, a mí también me gusta jugar con personajes ya conocidos. Te propongo El Traguito en mi blog www.libelulasenlibertad.blogspot.com
    Te mereces los halagos. Gracias.

    ResponderEliminar
  12. Libélulas en Libertad, te confieso que me tenían desconcertada tus agradecimientos.
    Totalmente de acuerdo contigo; la corrección ortográfica y gramatical es fundamental.
    Con toda la modestia del mundo abrazo tus halagos.
    Recibe tú ahora mis felicitaciones por el estupendo relato a cuya lectura me has invitado.
    Saludos afectuosos.

    ResponderEliminar
  13. Normalmente encajamos mal las críticas, lo peor es que tampoco sabemos encajar los piropos pero si una hace bien las cosas también hay que reconocerlas. Estamos demasiados acostumbrados a criticar en lugar de aprender a alabar lo bueno. Las críticas son buenas si son constructivas, los elogios suben la autoestima y ayudan a avanzar. Saludos.

    ResponderEliminar

Gracias por contribuir con tus comentarios y tu punto de vista.

Los componentes de La Esfera te saludan y esperan verte a menudo por aquí.

Ésta es tu casa.