10 julio, 2013

Nos vamos de viaje (desde el sillón)


Para todos aquellos, entre los que me incluyo, que este año por el motivo que sea no puedan tener unas vacaciones viajeras, aquí tengo algunas propuestas que nos permitirán 

Viajar desde el sillón:

Los autómatas de la cosmopista es un libro que me fascinó. Cortazar y su mujer emprenden un viaje a bordo de Fafner –una furgoneta Volskwagen-  por la autopista Paris-Marsella. Un viaje como los de antes, en los que lo que importa no es llegar rapidamente al destino sino la experiencia de  viajar.

Guía para viajeros inocentes
Guía para viajeros inocentes, de Mark Twain.  Esta obra es el relato de su primer viaje por Europa y Tierra Santa. Con su habitual ironía y mordacidad critica tanto a guias de viajes como a los propios turistas, incluído el mismo. No solo nos permite pasar un buen rato sino que además nos hará reflexionar sobre nuestra propia forma de viajar. 

Amundsen-Scott. Duelo en la Antártida. La carrera al polo sur, de Javier Cacho. Un libro fascinante que nos permitirá llegar al polo sur sin pasar las penalidades que padecer ambas expediciones. Uno de los aciertos de  Javier Cacho es que; no toma partido por ninguno ni intenta convertirlos en heroes; nos muestra a ambos con sus virtudes y defectos. El autor ha
participado también en expediciones a la Antártida, lo que enriquece aún más la lectura.  

Carrusel siciliano, de Lawrence  Durrell.  En este libro, que encontré por casualidad enla biblioteca, cuenta el viaje que hizo por la isla siciliana a bordo de un autobús, en uno de esos tours turísticos.   Fue un libro que disfruté bastante y que me sorprendió; siempre me lo imaginé como un autor  consciente de su importancia  y un pelín pedante.  La visión que tengo de él está distorsionada por la imagen que de él presenta su hermano Gerald en la trilogía de Corfú.   

Ebano, de Kapuscinsky
En Ebano Kapuscinsky nos transmite su pasión por el continente africano.  Me he dado cuenta de que siempre o casi siempre que leemos sobre Africa lo hacemos desde el punto de vista de los blancos; este el gran logro de Kapuscinsky, le presta su voz a los negros. 

¿Os apetece dar La vuelta al mundo en ochenta dias? Julio Verne nos invita a acompañar  a  y Phileas Fogg.  Aunque también nos ofrece otras posibilidades ¿qué tal Veinte mil leguas de viaje submarino o incluso un Viaje al fondo de la tierra?   Si hay una maldición que pesa sobre el autor francés, que fue un gran visionario, es la etiqueta de juvenil que se ha puesto a su literatura. 

Si sois de los que queréis unas vacaciones tranquilas, de sol y playa, también tengo algunas propuestas para vosotros. 

Los libros que sugiero son mucho más ligeros
Kafka en la orilla, de Murakami.  En él, como en todas las obras del japones, se mezcla lo onírico y lo real. Puedo dar fe de que es todo un placer leerlo a la orilla del mar aiunque lo cierto es que los protagonistas tambien emprenden su particular viaje. . 

 Como la anterior, esta es otra propuesta del Club de los 1001 Lectores que no llegó a salirLa playa de los ahogados, de Domingo Villar.  Leyéndolo os trasladaréis a Vigo y a Panjón, descubrireis oficios olvidados como los carpinteros de ribera  o podréis observar el funcionamiento de la rula. Los libros de este autor huelen a mar. 

¡Feliz  verano y felices lecturas!

Artículo: Lammermoor