17 agosto, 2011

La cita del verano

No sé cómo accedí a salir con él para tomar unas cervezas. Era feucho, desgarbado, sosaina, sin conversación. Menudo garrulo. Bebí de puro aburrimiento, para disimular los embarazosos silencios. Cogí un pedo de antología. Al final de la noche, cuando me impidió coger el coche y pidió un taxi, supe que sería el padre de mis hijos.

Texto: Mar Horno García.
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11 comentarios:

  1. Dácil Martín17/8/11, 0:20

    Vaya, es de esos que te hacen reaccionar tarde, pero luego no paras de reír. Me encantó. Saludos

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  2. Es de sabios cambiar de opinión, eh?
    Me gustó.

    Saludos desde el aire

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  3. Selección natural en tiempos modernos. Me ha gustado, Mar. Primero hace reír y luego te deja pensando. Y si la buscas, le encuentras la ternura.

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  4. Muchas gracias por vuestros comentarios. Un pequeño detalle, como por ejemplo, que se preocupen por tu seguridad, pueden hacer que veas con otros ojos a la otra persona. Un abrazo.

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  5. Si es que a veces no se puede beber tanto, que luego pasa lo que pasa... Me ha encantado, Mar. Enhorabuena. Voto por ti.

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  6. La seleccioón natural del siglo XXI. Otro parámetro puede ser tener VISA ORO.
    Me gusta el texto. Felicidades.

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  7. Mar, cómo podemos ser las mujeres, un detalle nos abre todo un mundo de fantasías.
    Me ha gustado mucho este corto veraniego.

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  8. Miguel Angel, muchas gracias por votar por mí.

    7 Plumas, que si, que otro parámetro sería la Visa Oro, que es más útil, pero menos romántico. El garrullo protector me gusta más.

    Inma, coincido contigo, las mujeres solemos fijarnos en unos detalles que no sé, no sé.

    Gracias a todos.

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  9. Seria feo, pero con su belleza interior estaba pendiente de que nada Bali pudiera ocurrirte. Y no lo dijo con palabras altisonantes, bastò un gesto discreto pero eficaz.

    Un abrazo. Á

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  10. Creo que es una pista para re-tocar el cuento de la princesa y el sapo, o algo así: en vez de un beso, dejarse invitar a unas cervecitas. Estupendo. Espero que los hijos sean felices.

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  11. Gracias Ángeles y Amando. Yo creo que sí, que los niños serán muy felices. Un abrazo.

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